La Agencia Nacional de Investigación e Innovación (ANII) presentó los resultados de la primera convocatoria del Fondo Ida Holz, un instrumento creado en 2025 para impulsar investigación científica de excelencia en todas las áreas del conocimiento y fortalecer las capacidades científico-tecnológicas del país.
La convocatoria recibió 80 proyectos, de los cuales 35 fueron seleccionados para recibir financiamiento, lo que representa una tasa de selección del 43,8 %. Los proyectos tendrán una duración de hasta cinco años y podrán recibir hasta $ 9.3 millones cada uno. La evaluación contó con la participación de expertos internacionales y contempló criterios de excelencia científica, diversidad temática e institucional, participación de mujeres, dimensión territorial y abordaje interdisciplinario.
El Fondo Ida Holz - iniciativa impulsada por ANII, Uruguay Innova y la Secretaría Nacional de Ciencia y Valorización del Conocimiento (SENCI)- constituye una apuesta de escala inédita para el financiamiento de la investigación científica en Uruguay. Su inversión total supera los USD 12,5 millones y busca generar conocimiento original, formar recursos humanos altamente calificados y consolidar agendas de investigación de largo plazo, promoviendo además la inserción de investigadores y equipos uruguayos en redes internacionales.
Ciencia, tecnología e innovación como política de Estado
El evento de presentación de resultados del Fondo Ida Holz contó con la presencia del secretario de la Presidencia de la República, Alejandro Sánchez; de las ministras de Industria, Energía y Minería y de Transporte y Obras Públicas, Fernanda Cardona y Lucía Etcheverry; del Secretario Nacional de Ciencia y Valorización del Conocimiento, David González; del director ejecutivo de Uruguay Innova, Bruno Gili; y del presidente de ANII, Alvaro Brunini; entre otras autoridades de instituciones y representante de la comunidad científica.
Sánchez dijo que el actual gobierno hizo un “gran esfuerzo” por evaluar los instrumentos que había a disposición para “fortalecer no sólo el financiamiento, sino la investigación en ciencia, tecnología e innovación, y en pensar instrumentos nuevos con un horizonte de largo plazo, como el Fondo Ida Holz”.
“Para esta administración la ciencia no es un lujo. Por supuesto que necesita recursos; un país pequeño como el Uruguay necesita invertir mucho más. Pero la ciencia también necesita previsibilidad, tiempo y constancia. Y esto es claramente lo que vino a traer este fondo: generar una perspectiva para que los proyectos sean de mediano plazo”, expresó.
Una estrategia nacional de desarrollo, adhirió, precisa “que cuidemos a quienes investigan. Precisamos profesionales comprometidos con el país, que puedan también generar mecanismos de transferencia de ese conocimiento hacia el sector productivo para resolver problemas de la producción, de la competitividad, del crecimiento y que también permitan resolver problemas a la sociedad”.
El financiamiento de la ciencia, la tecnología y la innovación “debe transformarse en una política de Estado, sostenida en el tiempo para que eso permita darle previsibilidad y para que nos permita que las capacidades que construimos hoy y que venimos construyendo hace mucho tiempo permanezcan y se profundicen hacia el futuro”, afirmó.
Brunini: “Uruguay produce ciencia de calidad mundial”
Posteriormente, tomaron la palabra, David González, Alvaro Brunini y Cinthia Álvarez, Gerente de Formación e Investigación de ANII.
González explicó que cuando se comenzó a pensar la idea de crear un fondo de estas características “estábamos buscando cómo atender una demanda histórica de la comunidad científica que era la ausencia de financiación a mediano o largo plazo”. Los desafíos científicos, agregó, “no se resuelven en ciclos cortos”.
Uno de los aspectos que valoró es que en este fondo se prueba la exigencia de la doble responsabilidad en cada proyecto. “La presencia de dos responsables significa la presencia de dos grupos, a veces más, y de una manera de que la inteligencia, las inteligencias, las instituciones, los esfuerzos que están llegando allí se multipliquen”.
La gerenta de Formación e Investigación de ANII, Cinthia Álvarez, contó cómo fue el proceso que atravesó el llamado y mencionó las principales características de los proyectos que se financiaron. Uno de los aspectos distintivos del Fondo, indicó, es la articulación entre investigación y formación. Los 35 proyectos seleccionados incluyen 68 becas de doctorado y 35 becas de posdoctorado, fortaleciendo la formación de nuevas generaciones de investigadores y ampliando las capacidades científicas del país.
Los proyectos financiados abarcan un amplio espectro de áreas del conocimiento: 13 corresponden a Ciencias Naturales y Exactas, 9 a Ciencias Médicas y de la Salud, 4 a Ciencias Agrícolas, 4 a Ingeniería y Tecnología, 3 a Ciencias Sociales y 2 a Humanidades.
La convocatoria también refleja la diversidad institucional del sistema científico nacional. Como instituciones proponentes participan la Universidad de la República (22 proyectos), el Institut Pasteur (4), el Instituto de Investigaciones Biológicas Clemente Estable (4), la Universidad Católica del Uruguay (3), el Hospital de Clínicas (1) y la Universidad de Montevideo (1).
La evaluación técnica estuvo a cargo de un Comité de Evaluación y Seguimiento integrado por 9 investigadores de reconocida trayectoria internacional. Además, participaron 134 evaluadores externos extranjeros, quienes realizaron 163 evaluaciones de las propuestas. El 40 % de los evaluadores fueron mujeres.
El presidente de ANII comenzó felicitando a todo el equipo operativo de la agencia “por hacer posible esta herramienta” y a todos los investigadores e investigadoras que postularon “porque el nivel de postulaciones ha sido de un altísimo nivel”.
Brunini repasó algunos de los principales hitos de la agencia en sus 20 años, como la creación de Sistema Nacional de Investigadores, el desarrollo de TIMBÓ, de CVUy, la consolidación de fondos como Clemente Estable y María Viñas, la implementación de fondos sectoriales junto a una diversidad de organismos, entre otros.
El jerarca dijo que el diseño de este instrumento va en línea con la visión del gobierno en materia de ciencia, tecnología e innovación y “con la estrategia de desarrollo más general, que incluye también el desarrollo industrial”.
“Estoy convencido que seguramente este fondo es un instrumento que vino para quedarse. Tendremos que evaluarlo, tendremos que definir cuándo hacer una nueva convocatoria, tendremos, en mi opinión, que generar consensos también con todo el sistema político, una verdadera política de Estado, porque sabemos que vamos a estar comprometiendo financiamiento, sobre todo en los próximos períodos de gobierno”, indicó.
Brunini explicó que originalmente estaba previsto que fueran financiados 30 proyectos financiados mediante un préstamo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), pero que por decisión del Directorio de ANII se definió “poner recursos de la agencia para que se financiaran 35”.
El presidente de ANII finalizó su oratoria asegurando que los resultados de este llamado dan cuenta que “en este rincón del mundo, al sur del sur, Uruguay produce ciencia de calidad mundial. Por lo tanto, los invito a seguir fortaleciendo juntos el sistema de ciencia, tecnología e innovación”.
El evento prosiguió con la presentación de tres de los proyectos que fueron financiados. En primer lugar, Angela Cabezas Da Rosa, investigadora del Instituto Tecnológico Regional Centro-Sur, UTEC presentó “Biorrefinerías territoriales: Transformando residuos en valor para el desarrollo sostenible de Uruguay”.
Continuó Federico Lecumberry, de Facultad de Ingeniería, de UdelaR, con el proyecto “Desarrollo de fundamentos y modelos multimodales para la integración y análisis de datos biomédicos”. Y por último, Ana Ines Balsa Cadenas, de Facultad de Ciencias Empresariales y Economía de la Universidad de Montevideo, expuso sobre el proyecto “La atención como capital: medición, dinámica e intervenciones en el desarrollo humano”.
Con esta primera convocatoria, el Fondo Ida Holz consolida una política de apoyo a la investigación de largo plazo, orientada a generar conocimiento y capacidades que contribuyan al desarrollo científico y tecnológico de Uruguay.